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jueves, 9 de mayo de 2013

Retoque Mágico


Retoque mágico


Sentadas frente a una hoguera, bajo un árbol en mitad del oscuro y tupido bosque, las dos brujas sacaron sus hígados y corazones, los remojaron en vino y bebieron de él.  Libaron amarguras viejas, ordeñaron desesperanzas y sembraron nuevas ilusiones al ritmo de cantos y conjuros que entonaron hasta el amanecer.  Con cada alarido y carcajada aquellos órganos sanaban con hermosa magia, entre chisporrotazos y luces de colores.  Justo al rayar el alba, con un pase de magia magistral, paliaron las últimas viejas heridas, devolvieron sus órganos rejuvenecidos y relucientes a sus respectivas cavidades y dieron un último toque a sus arrugas, vestidos y peinados.  Dos vueltas de varita, un conjuro y ¡zas!, desapareció la hoguera.  ¡Había sido una larga y fructífera jornada y ya estaban listas para otra centuria!...  Las hermosas brujas, alegres y bullangueras, se despidieron con un abrazo y emprendieron sus caminos, con la promesa de volver a encontrarse un siglo más tarde para su tradicional sesión de belleza integral.

sábado, 13 de abril de 2013

Amiga


Amiga


La que te escucha,
te apoya y te acompaña, a pesar de la distancia.

Esa, la que extrañas cuando se ausenta
y a quien abrazas con una mirada
para decirle: “todo estará bien”.

La que ríe de tus chistes malos,
te aconseja aunque no sigas sus recomendaciones
y te acompaña a llorar tus derrotas.

Quien te dice “no desmayes, creo en ti”
para que te atrevas a seguir adelante,
quien ante el dolor ríe y te dice “aguante”.
La que, viéndote llorar, te respeta y admira,
aún a sabiendas de que mucha de esa fortaleza emana de su abrazo, de su presencia.

Comprensión certera de tus frases locas, refugio silente
de poemas compartidos, narradora ferviente y fiel
de “chismes” incontables que sólo ella sabe relatar con entusiasmo.
Ésa, la que se come tu helado
o sorbe de tu café, se roba la guinda de tu postre
y pone cara de “yo no fui”, con una sonrisa de “no lo hago más”.

Saludo lejano, compañía afable en la enfermedad,
recuerdo en la salud, carcajada oportuna en la tristeza.

Abrazo fuerte aunque te resistas, contacto cercano
con la hermandad no consanguínea…  ¡Amiga!

Leonor


Leonor
A Doña Leo de Gabelo


Leonor, madre, entrega, olvido…
mirada triste,
abrazo agradecido.
Leonor es recuerdo
de un tiempo vivido
que otros recuerdan
¡para ella perdido!

Es abrazo tierno
y candoroso al hijo;
es franca sonrisa
en un día domingo,
¡es lágrima abierta al saber que ha partido!

Y es respirar hondo,
con todo el cariño
por buenos recuerdos
de tiempos compartidos
y alegría inmensa
al recordar sus mimos.

¿Es Leonor hoy día
un ángel divino?
No lo sé, mas creo,
desde mi cariño,
que es suspiro tierno
porque ha descansado
es tristeza grande
porque se ha marchado
es herida abierta,
corazón vacío
y es un gozo suave,
que es consuelo mío
de saberla cerca, cerca del Altísimo.